Domótica e inmótica: principales diferencias

Si estás empezando en el sector de los hogares inteligentes, en el que precisamente destaca por encima de todo la tecnología de domótica (por ser la que ofrece todas y cada una de sus enormes posibilidades), es posible que ya te hayas podido encontrar con una amplia diversidad de términos: no solo los propios sistemas […]

Si estás empezando en el sector de los hogares inteligentes, en el que precisamente destaca por encima de todo la tecnología de domótica (por ser la que ofrece todas y cada una de sus enormes posibilidades), es posible que ya te hayas podido encontrar con una amplia diversidad de términos: no solo los propios sistemas domóticos en sí mismos, sino el hogar inteligente, las viviendas smart…

Domótica

Son, en definitiva, diferentes palabras -sinónimas, eso sí- que intentan expresar una misma idea: disponer de una casa inteligente, a través de las distintas ventajas que nos ofrece implantar la domótica en nuestro propio hogar (aún cuando ésta no sea cien por cien ‘inteligente’ desde un primer momento; esto es, desde el mismo momento de su fabricación).

Es lo que ocurre con el término inmótica, que en muchísimas ocasiones, es cierto, puede llevar a error. ¿Qué es y en qué consiste la domótica? ¿Y la inmótica? ¿Son lo mismo? ¿Cuáles son, entonces, sus principales diferencias?.

¿Qué es la domótica y cómo funciona?

La domótica consiste en la tecnología que permite la “automatización del hogar”. Es decir, se refiere al control automático y cien por cien electrónico de las funciones, actividades y electrodomésticos que podemos encontrar en el interior de nuestra casa.

En términos simples, significa básicamente que podemos controlar fácilmente tanto las utilidades como las características de nuestro hogar a través de Internet, los que nos brinda la posibilidad de hacer que nuestra vida no solo sea más conveniente, sino segura. Además, nos puede permitir incluso gastar menos en las facturas comunes del hogar, como pueden ser la electricidad y el agua.

Ahondando un poco más, podemos decir que la domótica consiste en una red de hardware, comunicación e interfaces electrónicas que funcionan con el fin de integrar distintos dispositivos cotidianos entre sí, a través de Internet.

Así, cada dispositivos tiene sensores y se encuentran conectados a Internet a través de conectividad WiFi, lo que permite al usuario/cliente poder administrarlos desde su teléfono inteligente (smartphone) o tableta, estando en casa o a kilómetros de distancia.

Esto brinda, no hay duda, enormes posibilidades. Por ejemplo, imagínate algo tan cotidiano como común: has salido de casa con prisas, y no recuerdas si has apagado las luces del salón. En cualquier momento común, es evidente que la luz se va a quedar encendida todo el día, hasta el momento en el que vuelvas a casa. Sin embargo, si el sistema eléctrico es inteligente, a través de tu teléfono móvil puedes comprobar si la luz efectivamente se ha quedado encendida; y de ser así, solo con apretar un botón puedes apagarla fácilmente. Y sin tener que desplazarte ni moverte.

Qué es la domótica

Es decir, la domótica te brinda la posibilidad de encender las luces, controlar la temperatura ambientan o incluso cerrar la puerta principal de tu casa, sin importar en qué lugar te encuentres.

Además, existen tres elementos principales que deben formar parte de un sistema domótico: los sensores, los controladores y los conocidos como ‘actuadores’.

¿Qué es la inmótica? ¿En qué consiste? ¿Cuáles son sus diferencias?

La inmótica es un término relacionado íntimamente con la domótica, pero no significan lo mismo. La inmótica consiste en el conjunto de tecnologías aplicadas a la automatización de aquellos edificios no destinados a vivienda. Es el caso de los hoteles, escuelas, universidades y hospitales.

Y es aquí donde encontramos su principal diferencia con la inmótica: la domótica se aplica en instalaciones destinadas a viviendas (hogares), mientras que la inmótica es aplicada en edificios no pensados para residir de manera permanente. Es, como te hemos comentado, lo que ocurre con los hoteles o los hospitales. Pero también se pueden aplicar en universidades y escuelas.

Como vemos, son términos relacionados porque tienden a definir algo similar, aunque luego su aplicación final sea diferente. Es decir, ambos se refieren al conjunto de tecnologías y técnicas que permiten convertir a un hogar o un edificio en “inteligente”, aunque la domótica es usada en las viviendas, y la inmótica en edificios no destinados a una habitabilidad permanente.

De esta manera, si piensas instalar un sistema inteligente en casa se hablará de domótica, y en caso de que lo pienses hacer en tu oficina, entonces se tratará de un sistema o tecnología inmótica.

Domótica e inmótica: principales diferencias
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